El favorito de chicos y grandes: Preparación fresca y crujiente
La pechuga se trabaja con cuidado para que quede tierna. El empanizado es ligero, dorado y nada grasoso; acompaña la carne sin esconder su sabor. Cuando llega a la mesa, el primer corte debe sonar crujiente y dejar ver el pollo jugoso por dentro.
Acompañado con las guarniciones del día
Según la disponibilidad de cocina, puede servirse con arroz, ensalada fresca, frijoles caseros o espagueti. La idea es que el plato quede completo, rendidor y con ese equilibrio de comida de casa que se agradece a la hora de comer.
Ven por empanizado de pollo a La Chigola
Pregunta por las guarniciones del día y ven a comer cerca de Lagunas y Matías Romero.
